Carta a un militar español

Héroes de España

Sentimiento de un militar

Mercedes Mateos González

Después de largos entrenamientos e intensas preparaciones, somos destinados a combatir en Somalia. Me siento un poco aturdida, pues es una situación completamente nueva para mí. Por mi temprana edad, nunca antes había sido enviada a luchar por mi país. Gonzalo Fernández de Córdoba, un importante referente para mí, y ahora también compañero, se acerca y con palabras suaves y de motivación me incita a seguir adelante, calmada y con confianza en mi persona.
Llega el momento de mi primera batalla, aprieto el gatillo de mi arma, comienzo a disparar, estamos cobijados tras un pequeño muro. Pasados aproximadamente cinco minutos los cuales me han parecido una hora, miro a mi derecha, una bala ha alcanzado el brazo de Gonzalo. Alarmada, sin saber cómo actuar, intento recordar todo lo aprendido en esos intensos entrenamientos y aplicar todos mis conocimientos sobre medicina. Realizo un torniquete y extraigo la bala. Gonzalo recupera el conocimiento y con voz leve y cansada me agradece brevemente haberle salvado.
De pronto me deslumbro con una fuerte claridad, ¿qué es eso?, me pregunto. La luz comienza a desvanecerse, abro los ojos y descubro que todo ha sido un sueño. Me siento sobre la cama y pienso el papel que ejercen todos los militares que desde que se alistan comienzan a luchar arriesgando su vida por su país. Los ciudadanos debemos admirar el trabajo que realizan y el espíritu de superación que los caracteriza y agradecerles la importante labor que desempeñan hasta el punto de morir defendiendo un país, una bandera y unos valores. Por otra parte debemos apreciar su valentía, al tener que apretar el gatillo para resolver conflictos que a veces arrasan con la vida de personas inocentes. Debemos tener en cuenta el esfuerzo que realizan al alejarse de su familia, amigos y seres queridos considerando la posibilidad de no volver a verlos. También cabe destacar la gran labor humanitaria que realizan en la construcción de la paz, creando hospitales, campamentos...
Ahora sé que mi verdadera vocación es ser militar y seguir el ejemplo de Gonzalo Fernández de Córdoba, quien es considerado un héroe que dedicó su vida a luchar por su país al servicio de los Reyes Católicos. Fue político y militar llamado por su excelencia en la guerra, el Gran Capitán. También fue caballero y comendador de la Orden de Santiago. Todo un gran héroe para mí.

Sin más, reciba un cordial saludo.